Ir al contenido principal

10 Elementos imprescindibles para un aprendizaje exitoso

¿Has visto alguna vez a un bebé aprendiendo a andar? ¿no son momentos entrañables?

 ¡cuánto amor encierra ese momento! 

¡cuantas risas nos arrancan sus intentos fallidos, su andar patoso, sus caídas... !

Él también ríe, ríe porque está disfrutando, ríe porque está siendo amado, ríe porque le hacemos fiestas, no hay miedo a fallar, no hay errores, no hay castigos ¡sólo amor y aprendizaje! 



 


 Este cuadro de un bebé aprendiendo a caminar, reúne, para mí, todos los elementos que han de estar necesariamente presentes en un proceso de aprendizaje para garantizar su éxito.

Por parte del bebé tenemos:

  1. Una disposición innata y natural de aprender.
  2. Una actitud de esfuerzo y enfoque a un objetivo de aprendizaje, como lo será más adelante aprender a hablar, a comer, a ir solo al baño, etc.
  3. Una motivación natural.
  4. Mente de principiante (curiosidad natural).
  5. Creatividad.


Por parte del adulto tenemos:

  1. El tiempo necesario de acompañamiento para que ese aprendizaje se realice.
  2. La presencia atenta (que no paciencia). 
  3. El amor incondicional, sin juicios. 
  4. El refuerzo positivo.
  5. La no penalización del error (equivocarse forma parte del proceso de aprendizaje).


¿Qué es lo que sucede en el camino para que la práctica totalidad de estos elementos hayan desaparecido al iniciar la escolarización, normalmente ya en primero de primaria...?


  • El amor incondicional se convierte en expectativa.
  • La presencia atenta en paciencia... ¿forzada...? 
  • El tiempo natural de aprendizaje se reduce por debajo del necesario, se "uniformizan" los tiempos.
  • Se deja de aplaudir, desaparece el refuerzo positivo.
  • Se penaliza el error. (¡El peor error es penalizar el error!) 

¡Se acabó el amor por el aprendizaje señoras y señores!


 

 Se acabó el disfrutar aprendiendo, el desear aprender porque sí, porque lo pide el cuerpo.

(Puesto que estamos programados para aprender)


Llegamos a ese momento en que dejamos de aprender por el placer de aprender 

y empezamos a estudiar por la obligación de aprobar.


 Si tu hijo o hija está en el grupo llamado "fracaso escolar" seguramente es ésto lo que le está pasando:


x ha dejado de de ser amado incondicionalmente en ese marco.

x ha dejado de tener ese especial e imprescindible apoyo, tanto el parental como el educativo. 

x ha pasado a ser visto a través del filtro del rendimiento  escolar.


 ¿y no es esto lo que queremos verdad? 


Lo que queremos es lo mejor para él o ella y, la clave para ello, es mantener esa energía inicial de cuando daba sus primeros pasos.

Esta será la única manera de que estos pasos le conduzcan lejos, muy lejos...

Pero no lejos de sí mismo, no lejos de su esencia natural, 

sino lejos del "fracaso escolar", de la frustración personal, del sentirse un don nadie...

Y cerca, muy cerca, de quien realmente es y ha venido a ser y a hacer a esta vida.


Comparto aquí este  hermoso, certero e intemporal poema de Gibran Khalil  : Poeta, pintor, novelista y ensayista libanés nacido en Bisharri, Líbano, el 6 de enero de 1883 y fallecido el 10 de abril de 1931 en Nueva York.



Tus hijos no son tus hijos... K. Gibran ⋆ #papanoara


Como maestra de refuerzo escolar por muchos años y, en los 10 últimos, como Coach e Instructora en Mindfulness para niños y niñas con perfil TDAH, he podido experimentar muchas y repetidas situaciones de frustración y desesperación tanto en el niño como en los padres y en los profesores y es mi sentir acerca de esta experiencia lo que he querido reflejar en este post. 



Si te sientes identificada y quieres saber más sobre el marco de aprendizaje ideal y de cómo integrar estos 10 elementos a la hora de acompañar a tu hijo o alumno en su  proceso de aprendizaje, dale a este link y tendrás toda la información que necesitas sobre mi Masterclass: Amar aprender !Te espero! 


Comentarios

Entradas populares de este blog

Valorarnos vs. Ser valorados        Demasiado frecuentemente llegamos a cierta edad, demasiadas veces muy temprana, en la que la imagen que tenemos de nosotros mismos está tan deteriorada, que hablar de autoestima se vuelve un tema delicadamente doloroso...        Muchos de nosotros  crecemos o hemos crecido rodeados  de críticas, o de castigos, de desprecios, con nuestras necesidades básicas no cubiertas, o víctimas de cualquier otra forma de ataque,  de tal manera que, llegado el momento de vivir nuestras vidas por nosotros mismos, nos sentimos tan desvalorizados, nos consideramos tan poca cosa, que no encontramos la energía, la motivación, la ilusión, o el "para qué" necesarios para construir una vida plena y, por qué no, feliz.        La buena noticia es que hay una parte de nosotros que permanece pura, completa en sí misma, y que siempre ha estado ahí porque nacemos con esa condición, condición co...
Comparto este artículo que me ha encantado sobre adaptar, siempre que nos sea posible, que es más veces de lo que creemos... adaptar nuestra velocidad a la de nuestros pequeños maestros y descubridores incansables, nuestros hijos.    Recuerdo que cuando los míos eran pequeños y salíamos a pasear al parque casi a cada paso encontraban algo por lo que valía la pena "parar" y descubrir (tenían 2, 3 y 4 años entonces :) ), y me gustaba "parar" con ellos y redescubrir el mundo de nuevo a través de sus ojos, de su curiosidad, de su pasión por aprender, por descubrir! Nos pasamos sus infancias "enseñándoles lecciones" sin darnos cuenta de que, la mayoría de las veces, los auténticos maestros son ellos :)   Gracias a mis 4 hijos por ser mis espejos, mis maestros, y a todo lo que he aprendido y estoy aprendiendo a través de ellos (ahora tienen 28, 26, 25 y 22 años) :) EL DÍA QUE DECIDÍ DEJAR DE DECIRLE A MI HIJO: “DATE PRISA” MOTIVACIÓN   octubre ...
Sobre el Valor de las Creencias   Hoy quiero compartir con vosotros parte de mi experiencia con el tema de las Creencias.   Cuando hablamos de las Creencias, en este caso me refiero a las Limitantes, estamos englobando algo que va mucho más allá de cuatro palabras grabadas en nuestro subconsciente. Nuestras Creencias, literalmente, están diseñando nuestra vida.   Mientras las cosas no nos van como quisiéramos, ahí andamos quejándonos, llorando,  sintiéndonos frustrados, tal vez hasta cayendo en depresión, culpando a uno y a otros, privándonos de disfrutar, tanto a nosotros mismos como a los que nos rodean, de nuestra mejor versión, tal vez envidiando a los que sí que “lo consiguen”, quitándoles méritos…   En definitiva, extendiendo nuestra Sombra más allá de lo que somos conscientes.   Y, sin embargo, resulta que tenemos al enemigo en casa, ahí entre bambalinas, cuidando de que todo lo que vivimos concuerde perfectamente con aquello que creemos...