Ir al contenido principal

¡Pesadillas!

Este dibujo lo hizo una de mis hijas cuando tenía 4 años. Me dijo; "mira mamá, estos son los monstruos que sueño". Parece ser que en los  niñ@s con Tdah es frecuente el miedo nocturno y las pesadillas, ¡a ver si la técnica que os comparto hoy sirve para corregir aunque sea un poco esta problemática! Es una técnica que conocí hace pocos años y que da muy buen resultado si padeces de pesadilla recurrentes. ¡A mí me hubiera gustado conocerla antes! 

    Antes de dormirte, cuando ya estás en la cama y la cabeza va dando vueltas, haz un par de respiraciones profundas, relaja el cuerpo desde los pies hasta la cabeza y luego trae a tu memoria la pesadilla de la que sufras visualizándola como si fuera una película. Cuando llegues al momento en el que lo pasas mal, aquel en el que te haces daño, o aparecen los monstruos, o lo que sea que sueñes, ¡usa tu imaginación para darle un final en el que sales vencedor/a! Introduce una solución al problema,  imagínate más de un final si quieres y luego, antes de dormirte, elige con cuál de ellos te sientes mejor. Entonces visualiza otra vez el sueño pero con el final que has elegido tú... consigues escaparte de los monstruos o del peligro que sea utilizando un arma, o un argumento... ¡lo que quieras! ¡Estás en el libre y fecundo mundo de la imaginación! Cuando lo tengas ya puedes dormirte y... ¡a soñar! Si no te sale a la primera no desesperes, insiste. Ahora el cuento lo cuentas tú :).

Comentarios

Entradas populares de este blog

Valorarnos vs. Ser valorados        Demasiado frecuentemente llegamos a cierta edad, demasiadas veces muy temprana, en la que la imagen que tenemos de nosotros mismos está tan deteriorada, que hablar de autoestima se vuelve un tema delicadamente doloroso...        Muchos de nosotros  crecemos o hemos crecido rodeados  de críticas, o de castigos, de desprecios, con nuestras necesidades básicas no cubiertas, o víctimas de cualquier otra forma de ataque,  de tal manera que, llegado el momento de vivir nuestras vidas por nosotros mismos, nos sentimos tan desvalorizados, nos consideramos tan poca cosa, que no encontramos la energía, la motivación, la ilusión, o el "para qué" necesarios para construir una vida plena y, por qué no, feliz.        La buena noticia es que hay una parte de nosotros que permanece pura, completa en sí misma, y que siempre ha estado ahí porque nacemos con esa condición, condición co...
Comparto este artículo que me ha encantado sobre adaptar, siempre que nos sea posible, que es más veces de lo que creemos... adaptar nuestra velocidad a la de nuestros pequeños maestros y descubridores incansables, nuestros hijos.    Recuerdo que cuando los míos eran pequeños y salíamos a pasear al parque casi a cada paso encontraban algo por lo que valía la pena "parar" y descubrir (tenían 2, 3 y 4 años entonces :) ), y me gustaba "parar" con ellos y redescubrir el mundo de nuevo a través de sus ojos, de su curiosidad, de su pasión por aprender, por descubrir! Nos pasamos sus infancias "enseñándoles lecciones" sin darnos cuenta de que, la mayoría de las veces, los auténticos maestros son ellos :)   Gracias a mis 4 hijos por ser mis espejos, mis maestros, y a todo lo que he aprendido y estoy aprendiendo a través de ellos (ahora tienen 28, 26, 25 y 22 años) :) EL DÍA QUE DECIDÍ DEJAR DE DECIRLE A MI HIJO: “DATE PRISA” MOTIVACIÓN   octubre ...
Sobre el Valor de las Creencias   Hoy quiero compartir con vosotros parte de mi experiencia con el tema de las Creencias.   Cuando hablamos de las Creencias, en este caso me refiero a las Limitantes, estamos englobando algo que va mucho más allá de cuatro palabras grabadas en nuestro subconsciente. Nuestras Creencias, literalmente, están diseñando nuestra vida.   Mientras las cosas no nos van como quisiéramos, ahí andamos quejándonos, llorando,  sintiéndonos frustrados, tal vez hasta cayendo en depresión, culpando a uno y a otros, privándonos de disfrutar, tanto a nosotros mismos como a los que nos rodean, de nuestra mejor versión, tal vez envidiando a los que sí que “lo consiguen”, quitándoles méritos…   En definitiva, extendiendo nuestra Sombra más allá de lo que somos conscientes.   Y, sin embargo, resulta que tenemos al enemigo en casa, ahí entre bambalinas, cuidando de que todo lo que vivimos concuerde perfectamente con aquello que creemos...